Evangelio 2018

28 septiembre, 2017 – Espiritualidad digital

¿Hablan de ti a tus espaldas?

De lo que ahora te escribo, si sucede, no tienes por qué enterarte. Pero ojalá suceda.

Ojalá la gente que te conoce se hiciera lenguas de ti. Ojalá hablaran de ti a tus espaldas, y dijeran: «Mi compañero de trabajo me tiene descolocado. No se enfada nunca; están a punto de cerrar la empresa, y él sonríe» … «Mis vecinos son impresionantes. Tienen cinco hijos, y nunca les oigo quejarse. Ha llegado esa familia al bloque de vecinos, y han llenado de alegría el edificio. Conocen a todos, saludan a todos, se interesan por todos» … «Tengo un amigo de los de verdad. En cuanto necesito algo, allí está. Si me ve con mala cara, se desvive por mí. Si hospitalizan a alguien de mi familia, allí se presenta con un regalo y la mejor cara… ¡Increíble!».

No tienes por qué enterarte. Pero, si dijeran estas cosas a tus espaldas, quien las oyera preguntaría lo que Herodes preguntó: ¿Quién es éste, de quien oigo semejantes cosas?

Entonces, si no has permitido que los respetos humanos te llevaran a ocultar tu fe, tu compañero, amigo o vecino respondería: «¡Es que va a misa y se confiesa! De ahí saca su fuerza».

(TOI25J)