Evangelio 2018

17 septiembre, 2017 – Espiritualidad digital

Con tu corazón, no puedes

He conocido a personas que, durante la misa, al llegar la oración del Padrenuestro, cierran los labios en el momento de decir «como también nosotros perdonamos».

«– No puedo perdonar, padre. – ¿Deseas perdonar? – Lo deseo. – ¿Puedes orar por quien te ofendió? – Me cuesta, pero puedo. – ¿Y no puedes perdonar? – De corazón, no puedo».

Te copio este diálogo porque es frecuente. Y te aseguro que son personas de bien quienes se quejan así. ¡Cómo no quejarse, cuando el final del evangelio de hoy es tan terriblemente claro!:

El señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.

Ese de corazón es el que nos duele. Porque marca la frontera de nuestra impotencia. Podemos querer perdonar, podemos orar por quien nos ha ofendido e incluso tratarle bien. Pero perdonar «de corazón» … Se nos escapa. ¿Qué haremos?

Lo que ha hecho los santos. Clavar nuestro corazón en la Cruz, y perdonar con el Corazón de Cristo, traspasado en el Leño. Allí nos lo ha entregado, para que con Él amemos y perdonemos a quienes nosotros no sabemos amar ni perdonar.

(TOA24)