Evangelio 2018

27 agosto, 2017 – Espiritualidad digital

Temblando, y triunfando

Son palabras muy consoladoras: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

Son consoladoras porque están dichas a un pecador. La permanencia de la Iglesia, por tanto, nunca se verá en peligro a causa de los pecados de sus ministros. La Historia nos lo ha demostrado.

Son consoladoras porque sabemos que nuestra adhesión al Papa, es decir, a Pedro, es garantía de nuestra adhesión a Cristo. Quien camina unido a Pedro camina seguro. Pedro es el garante de la unidad de la Iglesia.

Son consoladoras porque sabemos que la Iglesia prevalecerá, y que, mientras haya hombres en la tierra, habrá Iglesia.

Jesús dice el poder del infierno no la derrotará. No nos confundamos; no dice que no la hará temblar. La Iglesia lleva veinte siglos temblado, sometida a la fiereza de las olas y de las tempestades. Cuando muchos dijeron que caería, que la barca de Pedro se hundiría, fueron ellos quienes cayeron y se hundieron mientras la barca seguía a flote. Por tanto, temblor y luchas acompañarán siempre a la Esposa de Cristo. Pero el triunfo final está asegurado. Por eso luchamos y temblamos llenos de esperanza. Somos triunfadores.

(TOA21)