Evangelio 2018

26 agosto, 2017 – Espiritualidad digital

Padres e hijos

Si tomáramos en sentido literal las palabras del Señor, en las que dice no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo, los hijos tendrían que llamar a sus progenitores por el nombre de pila. No es eso lo que Dios quiere. El mismo Jesús, con toda seguridad, llamó Abbá a san José, como todos los niños llamaban a sus padres.

Lo que Jesús quiere decir es que los hijos deben ver en los padres instrumentos de Dios, y los padres deben saberse instrumentos de Dios hacia los hijos. Cuando un cristiano dice «papá», le está diciendo a su padre que, a través de su cariño, es Dios mismo, el verdadero Padre, quien lo cuida. Toda paternidad terrena es participación de la paternidad divina. Y por eso debéis los padres recordar que no sois sino embajadores de Dios. Pedid que estéis a la altura de tal encargo, porque, un día, el verdadero Padre os pedirá cuentas de cómo habéis ejercido la paternidad en su nombre.

No lo olvidéis: cuando anunciáis a vuestros hijos pequeños que Dios es su Padre, ellos piensan en vosotros: «Dios es como papá». Dejad bien a Dios.

(TOI20S)