Evangelio 2018

25 agosto, 2017 – Espiritualidad digital

Los dos leños de la Cruz

La Cruz es el centro del cosmos y de la Historia. Ella sostiene el Universo y lo vuelve hacia su Creador.

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón… Amarás a tu prójimo como a ti mismo… En estos dos mandamientos se sostienen toda la ley y los profetas.

Repite Jesús la ley antigua, la que su Padre entregó a Moisés. Pero, al recitarla, enfatiza el modo en que todo se reclina sobre sobre estos dos mandamientos.

Porque, en estos dos preceptos, ya estaba dibujada la Cruz que sostendría el mundo.

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón… Es el leño vertical de la Cruz, que une cielo y tierra. Es Cristo crucificado mirando a lo alto; sufriendo sobre el Leño por el honor de su Padre ultrajado en los pecados de los hombres.

Amarás al prójimo como a ti mismo… Es el leño horizontal, el que atraviesa la tierra uniendo a los hombres en un mismo amor. Es Cristo abriendo sus manos llagadas, llorando en la Cruz la condena de cada hijo de Adán.

Los dos leños duelen. Quien cumple hasta el dolor esos dos mandamientos vive crucificado con Cristo, y con Él sostiene el cosmos.

(TOI20V)