Evangelio 2018

22 agosto, 2017 – Espiritualidad digital

La Reina Madre

¡Qué sabiduría, la de la Iglesia! El mismo día en que proclama a María Reina de cielos y tierra, nos presenta el pasaje en que ella dice de sí misma: He aquí la esclava del Señor.

Pero, en el cielo, las cosas son así. No hay otro rey fuera del Señor. Sólo Él tiene el imperio, el poder y el señorío sobre todo lo creado. Pero, cuando una criatura se somete amorosamente a sus designios, Él la eleva, la hace suya, y la sienta en el trono de sus rodillas como sientan los padres a sus hijos. Desde allí, esa criatura reina con Dios.

María es esa criatura. Sometida en todo al Amor divino, no sólo reina con el Dios altísimo, sino que, por singular privilegio, reina también sobre Él. ¿Acaso no es la madre reina del Hijo? ¿No se somete el Hijo a la Madre, como se sometió en Caná, cuando, a petición de María, adelantó su hora?

Por eso la llamamos «Omnipotencia suplicante». Porque, en el cielo, Cristo sigue obedeciendo a María en todo. Y cuando Ella intercede por los hombres, el Hijo le concede cuanto pide.

Sin ser Dios, eres reina de Dios. ¡Cómo lo has enamorado!

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