Evangelio 2018

10 agosto, 2017 – Espiritualidad digital

El secreto de los mártires

No es fácil leer estas palabras, creerlas, y permanecer tranquilos: El que se aborrece en este mundo se guardará para la vida eterna. Hay que estar loco para aborrecerse; normalmente, uno procura cuidarse.

Pero lo cierto es que, para este mundo, el mártir no es sino un loco. No se aborrece a sí mismo por desprecio. Pero la fidelidad a Cristo es tan preciosa ante sus ojos, que, en comparación con ella, tiene en nada su propia vida. Y, si tiene que elegir entre ser fiel a Cristo y permanecer en este mundo, con alegría entrega su vida para convertirla en sello de su fidelidad. ¿Por qué lo hace? Porque está realmente enamorado.

Ni yo ni –seguramente– tú nos vemos capaces de ser mártires. Pero si nos vemos capaces de enamorarnos; para eso todos servimos. Basta con perder el miedo a volvernos locos. Por eso, lo que Dios te pide es, simplemente, que estreches la distancia con el fuego hasta que se abrase el corazón: que reces bien, que comulgues bien, que confieses contrito, que leas los evangelios… Hasta que, un día, exclames: «¡Oh, Jesús, estoy loco por ti!» Entonces serás capaz de cualquier cosa. Así sucedió con los mártires.

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