Liber Gomorrhianus

29 Julio, 2017 – Espiritualidad digital

Santos «de abajo hacia arriba»

Se me ocurre que hay dos tipos de santos: unos son, como la Virgen, santos «de arriba hacia abajo», del cielo hacia la tierra, regalos con que Dios bendice a su Iglesia y le muestra sus maravillas. Y otros son santos «de abajo hacia arriba», de la tierra al cielo, como la ofrenda que una humanidad herida pero enamorada le hace a Dios. Santa Marta pertenece a esta categoría. Está tan llena de debilidades como de amor.

No es, como su hermana, una mujer callada y reflexiva. En ocasiones, parece que las palabras le brotan del corazón sin haber pasado por la cabeza. Como un volcán, escupe quejas mientras friega platos. Recibe al Señor tras la muerte de Lázaro, y, sin pensarlo, le regaña: ¡Si hubieras estado aquí! Las mismas palabras, en boca de María, significan algo totalmente distinto. Y, con la misma impulsividad, le brota del corazón un sincero acto de fe: Yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

Jesús sonríe. No le enfada la impulsividad de Marta. Y es que, a estas personas, que tienen el corazón lleno de amor al Señor, Dios se lo permite todo.

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