Evangelio 2018

27 julio, 2017 – Espiritualidad digital

Los que toman el sol con camiseta

He escuchado, en algunas ocasiones, esa comparación veraniega –y tan vacacional– según la cual la Palabra de Dios es como el sol: basta exponerse a ella para que el alma quede bronceada. Si las cosas son así, habrá entonces que decir que muchos toman el sol con camiseta.

Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque se ha embotado el corazón de este pueblo. Uno puede escuchar cada día, durante años, la Palabra de Dios, y no cambiar en absoluto. Le sucede a quien no está dispuesto a convertirse, a quien quiere frecuentar la compañía de Dios, pero a la vez se defiende de Él porque hay algo que no quiere perder. Por ejemplo: si una persona que acude a diario a la santa misa no está dispuesta a perdonar una ofensa, ¿creéis que por escuchar la Palabra perdonará? En absoluto. Antes bien, cada día entenderá que Dios le ha dado la razón, y que la justicia divina actúa a través de su rencor.

Bienaventurados vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos porque oyen. Los apóstoles eran débiles, pero no tenían nada que defender ante Cristo. Por eso vieron, oyeron, murieron mártires y se santificaron.

(TOI16J)