Evangelio 2018

20 julio, 2017 – Espiritualidad digital

Muchas preguntas, y una respuesta

Si, a la una de la tarde, mientras estás en casa pasando calor, te llama por teléfono un amigo que está tomando una cerveza fresca en la terraza de un bar junto a la playa, y te dice: «¡ven conmigo, que aquí se está de maravilla!», no te haces muchas preguntas. Sales de casa y te unes a la fiesta.

Pero si, desde lo alto de una cruz, Jesús te dice: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros (…) y encontraréis descanso, entonces te haces muchas preguntas: ¿A qué descanso se refiere? ¿de qué cansancio habla? ¿qué puede ofrecerme un crucificado? ¿cómo puedo descansar cargando con un yugo?

Yo no sé responder esas preguntas con palabras. Sólo sé que, si una persona es capaz de descansar clavada en una cruz, esa persona es la más libre del mundo, y no necesita nada más que a Dios. Puede tener vacaciones o no tenerlas, pasar calor o frío, dormir mucho o poco… Le da igual, mientras no le falte Dios.

Lo que no sé es qué responderá el de la cerveza cuando sea esa persona quien le llame por teléfono.

(TOI15J)

Liber Gomorrhianus