Evangelio 2018

19 julio, 2017 – Espiritualidad digital

«Todo» es todo; también eso

Haz una lista de todas tus preocupaciones; lo que te impide disfrutar de la vida: un problema familiar, un quebranto en tu salud o en la de tus seres queridos, dificultades económicas o en el trabajo, el fracaso de un proyecto en el que pusiste ilusión…

Todo me ha sido entregado por mi Padre. Es el Hijo de Dios quien te lo dice. Créelo. En «todo» está incluido todo, también eso. El Padre lo ha puesto en las manos de Cristo, y Cristo –lo sabes muy bien– te ama con infinito Amor. Deja de preocuparte. Tus inquietudes están en buenas manos; en las mejores.

Y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Tú dedícate a eso, a conocer a Dios. Disfruta de la contemplación de la vida de Cristo, y deja que esa contemplación te haga vislumbrar, tras cada misterio, al Padre.

No te pido que no sufras; sería yo un necio si te pidiera eso. Todos sufrimos. Te pido que, en medio de los dolores de tu vida, aprendas a disfrutar de Dios sin preocupaciones, dejando todo en sus manos.

(TOI15X)

Liber Gomorrhianus