Evangelio 2018

7 julio, 2017 – Espiritualidad digital

Pecadores escogidos

Me atrevería a decir que la mayoría de quienes leéis estas líneas os sabéis llamados por Dios para cumplir una misión: ya sea vuestro matrimonio, vuestro ministerio sacerdotal, vuestra labor social, vuestra consagración, o mil tareas más, que son, para cada uno, intransferibles. Otros, quizá, estáis tratando de escuchar esa llamada, y, si no abandonáis la oración y seguís los dictados de un buen director espiritual, la escucharéis. Y, finalmente, puede que alguno de vosotros se encuentre en esta página «de paso». A ése le pediría que volviese a leer este párrafo y abra su corazón a la llamada con que Dios lo creó. Todos somos fruto de una llamada divina.

¿Hemos cumplido aquello para lo que fuimos llamados? Probablemente, no. Nuestra torpeza, nuestro pecado y nuestra limitación nos han impedido estar a la altura de Aquél que nos llamó. No obstante, aún hay tiempo para darlo todo.

No he venido a llamar a justos sino a pecadores. Dios no nos ha escogido porque fuéramos perfectos. Y tampoco nos pide que seamos mejores que nadie… salvo que nosotros mismos. La mejor muestra de gratitud con esa llamada es procurar ser mejores cada día, para así poder responder con más amor.

(TOI13V)