Liber Gomorrhianus

25 Junio, 2017 – Espiritualidad digital

¿No te da miedo controlar tanto?

Cuando Jesús nos invita a no temer a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma, no está insinuando que no vayamos a morir. Él murió, y también nosotros moriremos. Lo que quiere decirnos el Señor es que nuestra muerte será fruto de un amoroso designio divino.

¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre… No tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones.

Ignoro cómo dispone Dios la muerte de un gorrión. Pero sé que el día de mi muerte lo tiene decidido, y que será el mejor para mí, porque llegará cuando más dispuesto me encuentre para volar hacia Él.

Sin embargo… Temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la «gehenna». Si el día de mi muerte ha sido decidido por Dios con infinito Amor, mis pecados son decisiones exclusivamente mías. Eso es lo que me aterra. Porque, cuando peco, tomo en mis manos mi vida y la arranco de las manos providentes de Dios.

Ojalá te dieras cuenta: Nada hay más peligroso que el que tu vida esté en tus propias manos.

(TOA12)