Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

16 Junio, 2017 – Espiritualidad digital

Hablemos de unión ilegítima

Si uno repudia a su mujer –no hablo de unión ilegítima– la induce a cometer adulterio.

Me atreveré yo a hablar de unión ilegítima. Porque cada vez son más las parejas que conviven sin casarse.

Cuando tienen hijos, lo más conveniente no es que se separen, sino que algún buen amigo los ayude a conocer a Jesucristo y a contraer matrimonio. Una cariñosa conversación puede acabar en boda con bautizo incluido. Doy fe de ello.

¿Y cuando uno de los dos está casado sacramentalmente con otra persona? Si existen hijos pequeños, es preciso hablarles con esperanza y espíritu positivo sobre la posibilidad de convivir como hermanos. A algunos, esta posibilidad les parece imposible, y renuncian a plantearla. Se equivocan. Con ayuda de la gracia, es posible. Podría presentar muchísimos casos… Pero no debo. Creedme: los hay.

¡Es posible! No digo que sea lo mejor; después de todo, no deja de ser la cura de algo que estaba roto. Pero no es ninguna tragedia. Lo trágico es que alguien le diga al cojo que puede andar porque no está enfermo. ¡Pobre del cojo, y pobre, pobre de quien se lo dijo con afán de «ponerlo fácil»! Muchas cuentas tendrá que rendir.

(TOI10V)