Evangelio 2018

9 junio, 2017 – Espiritualidad digital

Sólo Tú Señor

Según san Pablo, nadie puede decir Jesús es Señor, si no lo mueve el Espíritu Santo (1Co 12, 13).

El mismo David, movido por el Espíritu Santo, dice: Dijo el Señor a mi Señor, siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies. Son palabras del mismo Señor, que atestiguan que el Espíritu Santo habló por boca de David refiriéndose a Cristo. ¿Quién, si no, iba a llamar a Cristo Señor?

Déjale hablar también por tus labios. Paladea ese nombre: «Señor». Y date cuenta, cuando el Espíritu lo ponga en tus labios, de lo que supone pronunciarlo. «Señor» significa «Dueño».

Tú eres mi dueño, Jesús. Cuanto tengo te pertenece: mis pensamientos, mis afectos, mis palabras, mis obras, mi tiempo, mi vida… No permitas que robe lo tuyo; no dejes que emplee cuanto me has dado como si fuera mío. No tenga yo más señor que Tú. Dispón de mí según tu santa voluntad, y lléname con tu Espíritu para que sea yo terreno conquistado por Ti. Desde hoy, me rindo a tus designios, me someto a tu providencia, y me encomiendo a tu Amor.

Sólo Tú Señor. Y yo, siervo tuyo por tu infinita misericordia. Amén.

(TOI17V)