Evangelio 2018

7 junio, 2017 – Espiritualidad digital

Como ángeles del cielo

De los siete sacramentos, sólo tres imprimen carácter: el bautismo, la confirmación y el orden sacerdotal. El matrimonio, sin embargo, queda disuelto cuando muere uno de los cónyuges. De este modo, quienes en la tierra estáis unidos por el vínculo del matrimonio no permaneceréis unidos por ese mismo vínculo en el cielo.

Cuando resuciten, ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo. Vale la pena dedicar unas líneas a explicarlo.

En esta tierra, el marido o la mujer son la mediación a través de la cual se vive el desposorio del alma con Cristo. El marido se entrega a Cristo en su mujer, y la mujer se entrega a Cristo en su marido.

En el cielo, sin embargo, ninguna mediación será necesaria. La plena visión nos hará semejantes a los ángeles, que ven a Dios cara a cara.

Pero lo que decimos del sacramento no lo diremos del amor. Cuando marido y mujer se han amado en esta vida según Dios, ese amor es eterno, más fuerte que la muerte y el abismo. Sin necesidad de sacramento alguno, ese amor perdura en el cielo, transfigurado, gozoso y radiante por los siglos.

(TOI09X)