Liber Gomorrhianus

29 Mayo, 2017 – Espiritualidad digital

Tú, a lo tuyo

Creo no equivocarme si pienso que quienes leéis estas líneas amáis a Dios, y buscáis, en estos comentarios, ayuda para conocerlo y amarlo aún más. También creo que si a cualquiera de vosotros os preguntasen si deseáis hacer sufrir al Señor diríais que no. Yo también lo diría; por nada de este mundo desearía causar sufrimiento a un Señor a quien tanto amo y que –en palabras de santa Jacinta de Fátima– «ya está muy ofendido».

Nada diré de Judas. Pero, en cuanto a los otros once apóstoles, podrían haber suscrito el párrafo anterior sin el menor remilgo. Y, sin embargo, tanto ellos como nosotros hemos hecho y hacemos sufrir al Señor. ¿Por qué?

Está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. No querían hacer sufrir a Jesús; querían salvar su vida. Pero sabían que, al hacerlo, dejaban solo al Maestro, y aun así prefirieron marcharse. Lo mismo nos sucede a nosotros cuando buscamos nuestro interés, salvamos nuestra imagen, o perseguimos nuestros caprichos sin pensar en lo que Dios quiere de nosotros. Le dejamos solo. Vamos «a lo nuestro», y no «a lo suyo».

(TP07L)