Evangelio 2018

23 abril, 2017 – Espiritualidad digital

La Divina Misericordia y el perdón de los pecados

divina misericordiaSólo los niños se dejan limpiar cuando se han manchado. Para muchos cristianos, sin embargo, el arrodillarse ante un sacerdote y confesar sus pecados, reconociendo que necesitan su absolución para quedar limpios, supone un trauma imposible de afrontar. Por eso se acercan a Dios imponiendo sus reglas: «Mira, Señor, esto mejor lo arreglamos entre Tú y yo». Convencidos de que se han confesado directamente con Dios, no dudan en acercarse a comulgar.

He escrito «imponiendo sus reglas», porque el Señor ha dejado claro cómo desea derramar el perdón de los pecados en las almas. Y lo ha hecho el mismo día de su resurrección, al decir a los apóstoles: A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados. Desde ese momento, la Iglesia ha buscado siempre el perdón en las manos de los obispos y los sacerdotes.

Hoy es el día de la Divina Misericordia. Pero no olvidemos que esa Misericordia, que brota del costado de Cristo, llega a las almas a través de las manos de sacerdotes pecadores. Quizá, de este modo, la misma misericordia brilla más. En todo caso, así lo ha dispuesto el Señor. Será porque nos quiere niños, y desea que nos dejemos redimir y limpiar.

(TPA02)