“Evangelio

16 Abril, 2017 – Espiritualidad digital

¡Vive! ¡No está muerto!

Siempre me ha desconcertado la forma en que la Iglesia proclama al mundo entero la resurrección de Cristo. Porque ni anoche, en la vigilia pascual, ni hoy, en la misa del domingo de resurrección, los relatos se centran en Jesús resucitado. Toda la atención la acapara el sepulcro vacío. La Iglesia proclama que Cristo vive gritando que no está muerto.

El anuncio, realizado así, está lleno de sentido. Porque a Cristo resucitado no lo vemos, pero nuestra muerte la palpamos cada día. El sepulcro abierto del Señor ha convertido esa muerte en camino hacia Él.

A lo largo de esta semana de Pascua que ahora empieza, el evangelio nos mostrará a Cristo resucitado. Pero es preciso que hoy escuchemos que la muerte ha sido vencida, y que el sepulcro que parecía proclamar el triunfo de las sombras es hoy puerta y frontera de la vida eterna. Desde el otro lado de esa frontera, Cristo brilla como nunca y nos llama a su gloria.

No. No vemos a Cristo resucitado. Pero percibimos su brillo detrás de nuestra muerte, de nuestro dolor y de nuestra pobreza. Ese sepulcro vacío es también el nuestro, y está abierto a la vida eterna.

¡Feliz Pascua!

(TPA01)