“Evangelio

13 Abril, 2017 – Espiritualidad digital

Ante la frontera de la muerte

Cuando el amor brota, todo parece fácil. En esos primeros momentos, una alegría fresca y limpia fluye entre los corazones como una corriente imparable y gozosa. Es necesario que así sea, para que la unión entre los amantes se haga fuerte.

Pero, más adelante, se alcanza una línea, una frontera a partir de la cual el amor duele. Es el momento de dar la vida, de renunciar a lo que uno tiene en favor del ser amado. Es la hora de morir y de entregarse. Cuando esa frontera se alcanza, muchos dan marcha atrás. «No he nacido para inmolarme», me dice una mujer que está punto de abandonar a su marido. La he invitado a mirar al Crucifijo, y a repetir esas palabras delante de Él.

Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Hoy estamos ante esa frontera. Y Jesús la cruzará temblando. Esta noche le verás sudar sangre en Getsemaní. Pero no te engañes: su temblor no significa que no esté resuelto a dar la vida, sino que su carne, como la tuya, es frágil.

¿Cruzarás con Él, o seguirás practicando una religión sin cruz? Responde. Hoy te lo juegas todo.

(JSTO)