“Evangelio

10 Abril, 2017 – Espiritualidad digital

Almas de Dios

Hay almas que habitan el aire de Dios. Hablan el lenguaje divino. El mundo no comprende sus gestos, porque desconoce el idioma en que se expresan. Sólo quienes habitan el mismo aire captan la hondura de cuanto hacen.

María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús los pies y se los enjugó con su cabellera. La casa se llenó de la fragancia del perfume. La mirada del mundo, la de Judas, juzga este gesto como gasto inútil y afrenta a los pobres: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres? Pero, para el mundo, los pobres son una excusa. Lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón.

Jesús explica a las almas de Dios el alcance de la ofrenda: Lo tenía guardado para el día de mi sepultura…

El propio Jesús, sobre el Calvario, llevará a plenitud con su Padre lo que María hizo con Él. Quebrará allí el precioso frasco de su Humanidad, derramará sobre el mundo su Espíritu, y la Historia quedará llena del buen olor de Cristo. María será testigo. Y tú, y yo, si estamos allí.

(LSTO)