Evangelio 2018

1 abril, 2017 – Espiritualidad digital

Cuando parece que vencen los malos

En varias ocasiones los judíos habían tratado de prender a Jesús sin conseguirlo. Aunque el Señor nunca usó la fuerza para defenderse, todos los intentos resultaron frustrados. En ocasiones salió corriendo entre ellos. En otras, como la que hoy nos relata san Juan, quienes estaban encargados de apresarlo fueron detenidos por el enorme respeto que Jesús inspiraba: Jamás ha hablado nadie como ese hombre. Asombrado, el evangelista dice: Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.

Hasta que se la pusieron. Y, cuando lo hicieron, en Getsemaní, ya no la retiraron hasta que Jesús murió. Pero todo sucedió en el tiempo marcado por Dios, no el marcado por los hombres.

Dios quiso dejar claro que el mal actuaba bajo su misterioso permiso. Por eso los judíos no lograron prender al Señor hasta la hora señalada por el Padre.

Fue así para que tú y yo no temblemos cuando el mal gana terreno. Cuando sucede, es con permiso de Dios. Y no avanzará un paso más de los que Dios le permita dar. Aunque parece que el mal triunfa –no lo olvides– es el plan de Dios el que se cumple. Y Él nos ama. Nada hay que temer.

(TC04S)