Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

26 Marzo, 2017 – Espiritualidad digital

Mejor un problema que un pecado

Furiosos porque Jesús había sanado a un ciego en sábado, los fariseos escucharon de labios del Señor: Para un juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven vean, y los que ven queden ciegos. Se dieron por aludidos: ¿También nosotros estamos ciegos? Y Jesús les ofreció una respuesta sublime: Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado, pero como decís que veis, vuestro pecado persiste.

Piénsalo bien: Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado. Un invidente no tiene un pecado; tiene un problema. Pero nadie se condenará por ser ciego. Al contrario: si ama a Dios, resucitará con vista. Y poco le importará no haber mirado en esta tierra si ve el rostro del Señor en el cielo. Si te dieran a elegir entre pecar y quedar ciego, ¿qué elegirías? Ya sabes lo que eligieron los mártires.

Pero como decís que veis, vuestro pecado persiste. La soberbia, sin embargo, es un problema y un pecado. El soberbio no puede amar a Dios si no se convierte. Y soberbio permanecerá en el infierno quien soberbio ha vivido en la tierra. Aunque apenas tuviera dioptrías.

Quien tiene un problema sólo tiene dolor. Quien vive en pecado está muerto, aunque camine.

(TOA04)