“Evangelio

21 Marzo, 2017 – Espiritualidad digital

Ten entrañas

A la parábola que hoy nos presenta el evangelio se la ha llamado «parábola del siervo sin entrañas». Me gusta el nombre, porque la diferencia entre el señor y el siervo radica, precisamente, en las entrañas, en el corazón.

Dios tiene un corazón tierno y compasivo. ¿Acaso no dice el señor, en el relato: tuve compasión de ti? Así es Dios. Después de que nosotros lo afrentamos, cuando nos ve presos de nuestras culpas, nos mira y piensa: «¡Pobrecito!». Esa compasión de Dios ha sido nuestra salvación. Porque, si hubiera pensado, al vernos esclavos de la muerte: «¡Merecido lo tienen!», tú y yo estaríamos condenados al Infierno para toda la eternidad.

«¡Merecido lo tiene!» ¿Nunca lo has pensado, cuando has visto sufrir a quien te hizo daño? ¿Nunca has dicho «Ésta me la pagas»? Sé sincero…

No olvides que has sido mirado con ojos compasivos por Dios. Recuerda cuánto lo has ofendido, y avergüénzate. Porque un pecador que ha sido mirado con lástima no debería endurecerse ante nadie. Nunca, por mucho que vivas, te afrentarán tanto como tú has afrentado a Dios.

Por eso, cuando te ofendan, recuerda tu pecado, y mira con ojos compasivos a tu hermano. Ten entrañas.

(TC03M)