Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

11 Marzo, 2017 – Espiritualidad digital

Los hijos se parecen a sus padres

El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios. Cuando nuestros primeros padres pecaron, la imagen de Dios, que es la firma del Autor inscrita en la entraña misma de la criatura, no desapareció de su alma, aunque quedó mancillada. Pero la semejanza con Dios se desvaneció. Quien peca deja de parecerse a Dios; Dios no peca. Por eso, quien había sido creado como hijo, perdió la filiación divina y quedó convertido en esclavo.

Todo el camino cuaresmal, que es camino de oración y penitencia, quiere ser la senda por la que el hombre recupere la filiación divina y vuelva a ser hijo de Dios, semejante a su Padre. Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos… Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.

 Es todo un aprendizaje, y un camino de regreso, como el del hijo pródigo. Si, por nuestra rebeldía, nos hemos hecho semejantes a los demonios, actuando como ellos, en estos días aprenderemos a ser obedientes y a parecernos de nuevo a Dios. El Espíritu, desde dentro del alma en gracia, nos instruirá. ¿Nos dejaremos?

(TC01S)