Liber Gomorrhianus

8 Marzo, 2017 – Espiritualidad digital

Los sabios de Nínive

Se compara Jesús con Jonás, porque Jonás era un alfeñique, un hombrecillo débil y cobarde que inspiraba cualquier cosa menos temor o respeto. Sin embargo, los ninivitas, al escuchar de sus labios que Dios destruiría la ciudad en días 40 si no se convertían, temblaron. Es sorprendente la sabiduría con que aquellos hombres entendieron la conversión: no podían cambiar de vida sin más; era necesario interponer, entre la vida de pecado y una vida nueva, la penitencia que los purificase de sus culpas. Por eso su primer movimiento fue ayunar y vestirse de saco. Luego, ya purificados, podrían comenzar a llevar sus pasos por un nuevo camino.

No se le dará a esta generación más signo que el signo de Jonás… ¿Qué temor inspira un hombre crucificado, o un profeta que ayuna cuarenta días en un desierto? Pero aquí estamos tú y yo, mirándole embelesados. Es un buen comienzo. Ahora aprende de los ninivitas, si quieres ser fiel a sus palabras. No quieras cambiar de vida inmediatamente, porque no podrás; tus pecados pesan demasiado. Primero ayuna, como Él y junto a Él. Después, cuando te hayas unido a su ayuno y a su muerte, de Él vendrá tu nueva vida.

(TC01X)