“Evangelio

3 Marzo, 2017 – Espiritualidad digital

Motivos para ayunar

La abstinencia de carne que practicamos los viernes de Cuaresma, junto con el ayuno del miércoles de ceniza y el del Viernes Santo, son pequeños gestos, apenas simbólicos, en los que todos los miembros de la Iglesia peregrina nos unimos como un solo cuerpo a la Pasión de Cristo, que es nuestra Cabeza. Pero si esos pequeños gestos suponen todo el ayuno que realizas en Cuaresma, déjame decirte que ayunas poco. Durante estos cuarenta días, es preciso que te impongas pequeñas privaciones que puedas practicar a diario, de modo que sientas en tu carne esa austeridad penitencial que te permitirá aproximarte más a Dios.

Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán.

Esos días han llegado. ¿Por qué ayunar? Te sugiero varios motivos:

– Para hacer penitencia por tus pecados.

– Para librarte de apegos terrenos y permitir al alma volar libre hacia su Amor.

– Para que la saciedad del cuerpo no te impida sentir hambre de Dios.

– Para controlar tus instintos y tus afectos, de modo que puedas entregarlos al Señor.

– Para expiar las culpas de tantas personas que viven sin Dios.

– Para unirte, con esos pequeños sacrificios, al sacrificio único de Cristo en la Cruz.

¿Es suficiente?

(TC0V)