Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

22 Febrero, 2017 – Espiritualidad digital

Una silla. Bendita silla

La fiesta de la Cátedra del apóstol san Pedro es única en el calendario. Todas las demás fiestas están dedicadas a honrar a Cristo o a los santos. Lo que hace único el día de hoy es que, en esta fiesta, veneramos una cátedra: una silla.

Ya comprenderéis que hablo en sentido figurado, pero no tanto: hoy no veneramos a san Pedro, ni a san Gregorio Magno, ni a san Pío X, ni a san Juan Pablo II. Todos ellos tienen su fiesta en otro lugar del calendario. Lo que hoy mantiene en acción de gracias a la Iglesia es la promesa, realizada por el propio Cristo, de guiar a su Iglesia a través del pecador que ocupe el lugar de Pedro, pecador también.

Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del Infierno no la derrotará.

Quienes dicen ser más de Juan Pablo que de Francisco, o más de Francisco que de Benedicto, son necios y cortos de vista. Los cristianos somos de Cristo, el Hijo de Dios que nos instruyó en Juan Pablo y en Benedicto, y que en Francisco nos invita a salir para derramar la misericordia de Dios sobre un mundo que yace en tinieblas.

(2202)