Liber Gomorrhianus

19 Febrero, 2017 – Espiritualidad digital

Rezad por los que os persiguen

Igual que un médico recibe en el hospital a quien ha resultado herido por un golpe, los sacerdotes recibimos en el confesonario a hombres y mujeres que sangran por dentro a causa de los desprecios o injurias de sus semejantes. «Padre, esta persona me ha destrozado la vida…» Entonces, el sacerdote le dice: «Anda, reza cada noche un padrenuestro por quien te ha hecho daño». En ese momento, algunos –no todos– responden: «¡No puedo!»

Rezad por los que os persiguen… Sí puedes. Y, si no lo haces, te harás tú más daño a ti mismo que la persona que te hirió. ¿No te das cuenta de que el rencor te ha convertido en su esclavo? ¡Si no eres capaz de dejar de pensar en él! Si esa herida no se cura, te matará por dentro.

No te pido que reces con fervor, ni tan siquiera con cariño. Al principio rezarás ese padrenuestro por pura obediencia, casi maquinalmente. Pero, noche tras noche, te será más fácil. Y una mañana despertarás y comprobarás que has perdonado, que puedes pensar en quien te hirió y no sentir más que compasión. Al final, ese padrenuestro te hizo más bien a ti que a él.

(TOA07)