“Evangelio

11 Febrero, 2017 – Espiritualidad digital

Dios no llueve

Cuando llueve cae agua del cielo. Punto. No es necesario hacer nada, las nubes derraman ellas solas la lluvia. Puedes elegir quedarte en casa, salir a la calle con paraguas, o cantar bajo la lluvia como Gene Kelly. Pero no puedes hacer que no llueva, ni tampoco puedes provocarlo.

Dios, que creó las nubes y las colgó en el cielo, podría obrar en los hombres de la misma manera: un decreto divino, y todas las enfermedades curadas, toda el hambre saciada, y todos los pecados redimidos. A muchos les gustaría que Dios lloviera. Pero Dios no llueve. Con Él, todo es distinto.

¿Cuántos panes tenéis?… Mandó que la gente se sentara en el suelo… Los fue dando a sus discípulos para que los sirvieran… Fíjate bien: en casi todos sus milagros (voy a exceptuar el último, la oreja curada de Malco) Jesús pidió la cooperación de los hombres. Pidió al ciego que se apartase, al cojo que tomara su camilla, al tullido que extendiera el brazo, y preguntó al paralítico de la piscina si quería ser curado. Para alimentar a su pueblo pidió panes a los apóstoles y les mandó servirlos.

¿Quieres que Dios actúe? Haz tu parte, sé fiel.

(TOI05S)