Evangelio 2018

4 febrero, 2017 – Espiritualidad digital

Menos teléfono, y más café

Me desconciertan las personas que aseguran tener un trato constante con Dios sin dedicar todos los días a la oración un tiempo fijo. «¡Pero, padre, si me paso el día hablando con Él! Mientras trabajo, mientras compro, mientras paseo»… Lo que más me desconcierta es que estas personas creen tener vida espiritual, cuando lo que tienen es un sucedáneo.

A ver: ¿Crees realmente que tienes una relación de amor con tus padres por el hecho de telefonearles todos los días y hablar con ellos mientras conduces, y no vas nunca a verlos y a pasar un rato a su lado? Tarde o temprano te dirán –o pensarán– : «Hijo, menos teléfono y más café. Ven a vernos, siéntate con nosotros, atiéndenos».

Con Dios sucede lo mismo. No tendrás vida espiritual hasta que no dediques todos los días un tiempo fijo a sentarte –o arrodillarte– delante de un sagrario, o a solas en tu habitación, y prestar atención sólo a Dios.

Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco. Es Dios quien te lo pide. Y eso incluye también dedicar unos días al año a hacer ejercicios espirituales. ¿Lo haces? Pues, ya sabes: menos teléfono y más café.

(TOI04S)