“Evangelio

31 Enero, 2017 – Espiritualidad digital

El que sana los corazones afligidos

En ocasiones, durante la misa, pronunciamos frases que apenas hemos meditado; y eso que han salido de nuestros labios miles de veces. Pienso en esta aclamación: «Tú que has sido enviado a sanar los corazones afligidos, ¡Señor, ten piedad!»

¿Nos damos cuenta de lo que decimos? Porque es conmovedor: Nuestros corazones están afligidos por el pecado y la muerte, y el Padre, compadecido, ha enviado a su Hijo para sanarnos. Más aún: le ha encargado que nos acompañe, que toque nuestro dolor, que camine con nosotros y nos redima.

Entró donde estaba la niña, la cogió de la mano… Era una cámara mortuoria, ocupada por un cadáver. Y allí entro Jesús a tocar la mano de aquella pequeña que había exhalado su último aliento y a calmar los corazones afligidos de sus padres. Contigo hablo, niña, levántate. Me consuela mucho el pensar que los muertos oyen la voz del Señor; no la oirían si el propio Señor no hubiera muerto para rescatarlos. La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar.

Mira al sagrario. Cuánta compañía nos hace este Hijo de Dios que no quiere separarse ni de noche ni de día de quienes tienen el corazón afligido.

(TOI04M)

Evangelio 2017