“Evangelio

29 Enero, 2017 – Espiritualidad digital

Tienes que subir una montaña

Subió a la montaña y se puso a hablar.

Pero, antes de hablar, subiendo a la montaña ya había comenzado su discurso: «Tenéis que subir una montaña para estar conmigo».

Bienaventurados los pobres de espíritu… Los que lloran… Los mansos… Los que tienen hambre y sed de justicia… Los misericordiosos… Los limpios de corazón… Los que trabajan por la paz… Los perseguidos por causa de la justicia…

No se puede experimentar la dicha de los bienes espirituales si primero el alma no se ha liberado del apego a los bienes materiales. Es preciso ser pobre y no necesitar nada, llorar las lágrimas de Dios, renunciar a la ira, no desear sino la santidad, dejar atrás el odio, romper las cadenas de la voluptuosidad, renegar de la paz egoísta del mundo, y desentenderse de la propia imagen. Si no se escala esa montaña, es imposible gozar de la dicha celeste.

He ahí el problema del cristiano occidental: quiere seguir viviendo entre placeres terrenales, y disfrutar también los gozos del espíritu; tener todo aquí, y todo lo de allí. Reza como un santo, y vive como un pagano. Pero se engaña. Si no sube la montaña, por mucho que rece, está perdido.

(TOA04)

Evangelio 2017