Liber Gomorrhianus

10 Enero, 2017 – Espiritualidad digital

La Verdad en tiempos de la postverdad

Por dos veces leemos, en el evangelio de hoy, la palabra «autoridad» referida a Jesús:

No enseñaba como los escribas, sino con autoridad.

Este enseñar con autoridad es nuevo.

Sabemos bien lo que esa palabra significa: se trata de esa cualidad por la que una persona merece ser obedecida. La palabra de Cristo tenía el timbre de Dios, a quien toda criatura debe obediencia.

Autoridad no es poder. A quien tiene poder se le obedece a la fuerza. La autoridad, sin embargo, debe ser reconocida por quien obedece.

He aquí el triste triunfo de nuestra sociedad sobre Dios: la autoridad no vale en Occidente más que una gramola o cualquier otro cacharro antiguo. La fuerza de un mensaje, a día de hoy, se mide por sus «me gusta» en Facebook o sus visitas en Youtube. Una verdad que no se convierta en viral en las redes sociales está destinada al desprecio y al olvido. Vivimos los tiempos de la postverdad, de la mentira con aplausos.

Tampoco creamos que hemos inventado nada nuevo. A Cristo le obedecieron los mares y los demonios. Los hombres lo crucificamos. Debería haber redimido al mundo con su autoridad, pero tuvo que hacerlo con su sangre.

(TOI01M)

Evangelio 2017