“Evangelio

7 Enero, 2017 – Espiritualidad digital

Multitudes y soledades

Comenzaron siendo tres, dos hombres y una mujer. Junto a ellos, dos animales que extasiados contemplaban un pesebre en el que jamás encontraron un alimento mejor.

Después llegaron los pastores. ¿Diez? ¿Doce? ¿Veinte?

Más tarde, aparecieron los Magos.

Hoy, ya no damos abasto: Lo seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania. Este Niño, que nació en soledad y pobreza, quiere reunir en torno a Sí a la Humanidad entera. Lo sobrecogedor es que, aunque se congreguen multitudes a su alrededor, Él sigue mirando de uno en uno, y llora por cada alma que no acuda a su llamada.

Este año fuimos muchos en la Misa del Gallo. Mis feligreses se me quejan porque me empeño en seguir celebrándola a las doce de la noche. Yo los escucho, y no les hago caso, porque creo que esa hora tan querida para la Iglesia, la de la medianoche, es cuando Dios rompe las tinieblas. Luego acuden de todas formas, y este año llenaron el templo.

Pero, cuando, al consagrar, el Niño Dios temblaba entre mis manos, sentí que lloraba por los que faltaban. Y son muchos.

¿Querrás darles la Buena Noticia antes de que termine la Navidad? ¡Date prisa!

(0701)

Evangelio 2017