Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

30 Diciembre, 2016 – Espiritualidad digital

Tan iguales, tan distintos

La belleza tiene sus peligros, y el arte también. Cuando se nos muestra la luz, es tal la fascinación con que la miramos que podríamos pasar por alto las sombras. Contemplas, por ejemplo, el Cristo de Velázquez, y podrías olvidar los horrores y angustias del Calvario para pensar que la muerte del Señor fue el éxtasis de un poeta.

Otro tanto nos sucede con la Sagrada Familia. Las representaciones de Jesús, María y José son todas ellas preciosas. Cualquiera diría que se trata de una familia celestial, libre de las angustias de esta vida y sumergida en los consuelos del Paraíso. ¡Quién no quisiera «colarse» en el cuadro para huir de los dolores de nuestra condición! Sin embargo…

Levántate, huye a Egipto, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo. Y los tres salen de allí sin nada, hacia una tierra extraña y maldita donde tendrán que vivir durante años como extranjeros, en la pobreza absoluta…

No bastan los cuadros; necesitamos los evangelios. Así estamos seguros de que sufrieron como nosotros. Lo que nos separa de ellos es la inmensa gracia que llenaba sus corazones. Pero, hoy, es también nuestra. La Sagrada Familia tiene abiertos sus brazos para nosotros.

(SDAFAMA)

Evangelio 2017