“Evangelio

27 Diciembre, 2016 – Espiritualidad digital

El arte de detenerse y contemplar

Corre Juan hacia el sepulcro, como los pastores hacia Belén, porque, como ellos, busca a Cristo. El otro discípulo corría más que Pedro. A Pedro le preguntaría Jesús: ¿Me amas más que éstos? (Jn 21, 15). No sé si Pedro le amaría más; sé que Juan corría más.

Asomándose, vio las vendas en el suelo, pero no entró. Frena su carrera, y desde el umbral ora y contempla. Es el estilo de Dios, del gran Amante del Cantar de los Cantares cuando, tras correr por montes y collados, se detiene en la celosía de la casa de la amada (Cf. Ct 2, 8-9).

Así son las almas contemplativas. Se apresuran a estrechar distancias, pero esa primera distancia, la de la mirada absorta, la respetan y la mantienen. Necesitan orar antes de actuar, y callar antes de hablar.

Y después, cuando ha llenado el alma a través de las ventanas de los ojos, cuando Pedro ya ha pasado, entró también el otro discípulo. Vio y creyó.

Haz tú lo mismo. Durante estos días, permanece en oración contemplativa ante el Pesebre. Y, después, entra en él, hazte uno con Cristo y ofrece tu vida junto a la suya. Así, hasta la Cruz.

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Evangelio 2017