Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

22 Diciembre, 2016 – Espiritualidad digital

Los que se dejan mirar

Ayer decía Isabel: «Dios me ha visitado». Hoy, María resume su Navidad, que es la única Navidad: Dios ha mirado la humildad de su esclava. Es decir: «Dios me ha mirado». No debemos entender aquí «humildad» como concepto moral. En estas líneas, «humildad» significa «pequeñez». Como Isabel, María se siente indigna de que Dios haya posado sus ojos en ella con Amor.

Ahí tienes otra clave de la verdadera Navidad: es la quienes se dejan mirar por Dios. Y no vayas a creer que dejarse mirar es sencillo. Porque una mirada amorosa no se conforma con el reflejo pasivo de la luz en los ojos de quien mira. Así se dejaría mirar una piedra. Pero el hombre, cuando es mirado con amor, debe acoger la mirada, dejarla entrar y posarse en lo profundo del corazón hasta que se convierte en caricia. No todos saben dejarse mirar con amor. Y, si quien mira es Dios, son pocos quienes se dejan mirar por Él.

María lo hizo. Acogió en su alma la mirada de Dios, y el Verbo se encarnó en sus entrañas.

Hoy, cuando mires el belén de tu hogar, fíjate en cómo eres mirado más que en lo que miras.

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