Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

8 Diciembre, 2016 – Espiritualidad digital

¡Se dice pronto!

inmaculada¡Se dice pronto! Llena de gracia. Pero debería haber temblado la tierra cuando estas palabras fueron pronunciadas, porque encierran una noticia sobrecogedora, esperada durante siglos.

Desde Adán, el pecado lo cubría todo. Satanás marcaba con su sello a cualquiera de los hijos de Eva en el mismo momento en que comenzaban a existir. Nuestros primeros padres, con su desobediencia, le habían entregado al tentador todo su linaje.

Así fue durante siglos. Hasta que un día, cuando intentaba Satanás acercarse al vientre de Ana para tomar posesión de lo que creía suyo, lo detuvo la mano de Dios: «¡Ahí no entrarás! La criatura que acaba de ser engendrada la tomo para Mí». Y, alejado el tentador, llenó Dios con su gracia a aquella niña, convertida en paraíso terrenal.

Por vez primera, desde que Adán fuera expulsado de Edén, había un lugar en la tierra libre del dominio de Satanás y reservado sólo a Dios. Ese lugar se llamaba María, y en ese lugar el mismo Dios, revestido de nuestra carne, habitaría como en su tienda.

Llena de gracia. ¡Se dice pronto! Pero han pasado dos mil años, y cientos de millones de cristianos ten veneramos como Madre. ¡Salve, llena de gracia!

(0812)

Evangelio 2017