“Evangelio

3 Diciembre, 2016 – Espiritualidad digital

El saco que se llena, y los cristianos que callan

sacoLa radio, la televisión, los escaparates de las tiendas y los estantes de los hipermercados, todos anuncian incansable y machaconamente, durante estos días, la llegada de un tiempo de buenos deseos, armonía familiar, fantasía y muchas, muchas compras de comida, bebida y regalos. En verdad podría decirse de ellos que a toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje (Sal 18, 5).

A Jesús, sin embargo, que es el Amo de las navidades, apenas nadie lo anuncia fuera de los templos. El gordo barbudo del pijama colorado le ha robado las navidades; por eso va con un saco, como los ladrones. Comenzó siendo el saco con que san Nicolás socorrió a una familia menesterosa, y ahora es el saco que da… en fin; el del hombre del saco.

La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos. La tierra podría ser sacudida por cristianos que, en voz baja de buen amigo, anunciaran a Cristo y proclamaran la Navidad. Pero, aunque cristianos hay muchos, los trabajadores son pocos.

¿Dónde están? A ratos, encerrados en los templos. El resto del tiempo, comprando y llenándole el saco a ese señor del saco que da… que da igual.

(TA01S)

Evangelio 2017