Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

2 Diciembre, 2016 – Espiritualidad digital

Un adviento cansado y triste

cansadoEstás viviendo un adviento cansado y triste: un adviento más –y ya van muchos–, las mismas oraciones, los mismos propósitos –que nunca cumples–, las mismas lecturas y el color morado de la casulla del sacerdote, por si se te olvida. Pero, realmente, ni crees que nada pueda cambiar, ni albergas la mínima posibilidad de ser santo, ni hay rastro de ilusión en ti por alcanzar una mayor intimidad con el Señor.

¿Creéis que puedo hacerlo? Que os suceda conforme a vuestra fe. Dile la verdad: no crees que pueda hacerlo. No crees que Jesús pueda cambiar tu vida, ni iluminar tu alma, ni erradicar el pecado que lleva años sepultándote en la tibieza. Tu adviento me aburre, y a ti –confiésalo– te aburre también.

¡Despierta, hombre! Mira al cielo con deseos de santidad, con nostalgia de Dios y anhelos de vida eterna. ¿Acaso no amas a Cristo? ¿No deseas unirte más estrechamente a Él? Él te encenderá en Amor si te desprendes de ese manto de tibieza y te ilusionas ante el ideal de ser completamente suyo. Es necesario que hagas un acto de fe: «¡Señor, creo que puedes convertirme en el santo que yo no puedo ser!»

(TA01V)

Evangelio 2017