“Evangelio

28 Noviembre, 2016 – Espiritualidad digital

¿Vienes tú… o voy yo?

vienes-o-voyComenzaba ayer el Adviento, y se llenaban los templos con el anuncio gozoso: «¡Viene el Señor!». Acudimos hoy a la iglesia, y escuchamos al Señor que proclama: Vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán en el reino de los cielos. ¿En qué quedamos? ¿Viene el Señor a nosotros, o somos nosotros los que vamos a Él?

Viene Él, y vamos nosotros. Se acerca Él, y corremos a su encuentro. El anuncio de la venida de Cristo nos llena de alegría, y así salimos gozosos a su paso.

Aprende bien esto: Dios nunca da todos los pasos cuando se trata de entrar en amor con el hombre. Tan sólo se acerca hasta esa distancia que tú y yo podemos caminar, y allí nos espera hasta que lo alcanzamos. Dios se hace carne, recorriendo así el abismo infinito que separaba tierra y cielo; pero nosotros deberemos acercarnos al Belén, o a la Cruz. Cristo viene a juzgar a vivos y muertos, pero quienes lo aman deberán esperarlo en vela y salir a su encuentro. Viene el Señor a tu alma… Pero los pasos hasta el confesonario deberás darlos tú solito.

El Adviento no consiste en esperar al Señor sentados: ¡Levántate!

(TA01L)

La Santa Misa y el Divino Protocolo