Liber Gomorrhianus

23 Noviembre, 2016 – Espiritualidad digital

Una pregunta molesta

preguntaSi un anuncio realizado por el mismo Dios en palabras humanas no se cumple, ¿de quién es la culpa? ¿Será culpa de Dios, y diremos, por tanto, que se equivocó al proclamarlo? ¿O será, más bien, culpa del hombre, que no cumplió su parte en el plan de Dios, y así desbarató la profecía?

Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Todo ello está anunciado por Cristo, Hijo de Dios vivo. Sin embargo, muchos cristianos, en Occidente, pasan su vida sin sufrir persecución alguna a causa de su fe.

Debería hacernos pensar. Y, quizás, también avergonzarnos. ¿No estaremos arriesgando demasiado poco? ¿No habremos convertido la religión en un artículo de consumo individual y familiar que facilita nuestro paso por la tierra haciéndolo más «espiritual»? ¿No habrá cundido en nosotros la idea de que la fe es asunto de conciencia, y de que no debe importarnos el que nuestros vecinos no crean más allá de lo que nos importaría que usaran un champú de otra marca o no se lavaran el pelo?

¿Por qué a Jesucristo lo persiguieron y a ti no? Responde.

(TOP34X)

La Santa Misa y el Divino Protocolo