Liber Gomorrhianus

10 Noviembre, 2016 – Espiritualidad digital

Es necesario

es necesarioCuando los apóstoles escucharon a Jesús anunciar que, antes de la llegada del reino de Dios, es necesario que el Hijo del hombre padezca mucho y sea reprobado, quizá pensaron que se refería al sufrimiento que el propio Señor padecería en su carne. Fue después, tras su ascensión, y tras la llegada a ellos del Espíritu, cuando entendieron que aquellas palabras iban más allá.

Por eso san Pablo, intuyendo el sobrecogedor alcance de esta revelación, escribió: Completo en mi carne lo que falta a la Pasión de Cristo (Col 1, 24). Y es que la Pasión de Cristo debe completarse en cada cristiano antes de que el cuerpo entero de la Iglesia sea introducido de lleno en el reino de Dios. ¿Os dais cuenta del absurdo que supone, para un discípulo de Cristo, esa oración cuyo único propósito es que Dios lo libre de la cruz? «Cúrame esta enfermedad, resuélveme este problema, líbrame de este dolor…» Luego, cuando el Señor, en lugar de eso, les concede ser asociados a su Pasión, se quejan.

No nos salvaremos sin rezar. Pero tampoco rezando quietos, sin entregar la vida, sin subir a la Cruz. La Pasión de Cristo debe consumarse en cada cristiano.

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La Santa Misa y el Divino Protocolo