Evangelio 2018

26 octubre, 2016 – Espiritualidad digital

¿Salvación sin esfuerzo?

puerta estrechaNada más inquietante para el cristiano «piadoso» que el contemplar a esa multitud sorprendida ante la noticia de su condena: Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas. Comían y bebían con Jesús; iban, por tanto, a misa y comulgaban. Escuchaban el sermón, o al menos allí estaban mientras se impartía la enseñanza. Pero desoyeron la primera de las advertencias del Señor: Esforzaos en entrar por la puerta estrecha.

Entiendo que hay personas a quienes ir a misa les supone un esfuerzo. No creo que sea un esfuerzo titánico, pero la puerta del templo es ancha, y cruzarla es fácil. Personalmente, ir a misa y rezar no me supone el más mínimo esfuerzo. Lo que me parece difícil es vivir; rezar es –quizá– lo único fácil que hago. Sin oración y sacramentos, no nos podremos salvar. Pero rezar y acudir a misa no es suficiente.

Esforzaos en entra por la puerta estrecha. Cruzar esa puerta, que es la de la Cruz, supone renuncia y abnegación. Por eso, permíteme un par de preguntas que requieren una respuesta sincera. Ya sé que rezas y comulgas, pero… ¿qué esfuerzos realizas diariamente por Cristo? ¿A qué has renunciado por Él?

(TOP30X)

La Santa Misa y el Divino Protocolo