Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

24 Octubre, 2016 – Espiritualidad digital

La suerte de los bueyes y los burros

buey y asnoCualquiera de vosotros, ¿no desata en sábado su buey o su burro del pesebre, y los lleva a abrevar?

Lo lamento si a algún lector especialmente sensible le molesta ser comparado a un buey o a un burro. En cuanto a quien escribe, prefiero ser comparado a un burro o a un buey, animales trabajadores y sumisos, que ser comparado a una garrapata, que vive de chupar la sangre a otro animal con el que tampoco quisiera ser comparado.

Estando nosotros atados con cadenas al pesebre infecto de nuestros pecados, y alimentados con la inmundicia de muerte que el mundo, el demonio y la carne arrojaban allí, se acercó Dios a nosotros, hecho hombre, y a precio de su sangre nos desató. Nos tomó de la mano y nos llevó a abrevar a las fuentes de agua viva que manan de su propio costado. Y así, quienes, por culpa nuestra, vivíamos como bestias, y como bestias andábamos encadenados, somos ahora libres y comemos y bebemos como hijos de Dios.

Y todo ello sucede, misteriosamente, en sábado, el día del descanso de Dios. Esto es, sucede porque Dios decidió descansar en la muerte y desatar a quienes a ella estábamos encadenados.

(TOP30L)

La Santa Misa y el Divino Protocolo