Liber Gomorrhianus

17 Octubre, 2016 – Espiritualidad digital

Para ser rico ante Dios

rico ante DiosTras exponer el ejemplo del necio que cree poder comprar su vida con sus bienes, dice Jesús: Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios.

¿Quién será rico ante Dios? ¿Qué moneda necesita un hombre para comprar el favor del Cielo? ¿Qué joyas, qué tesoros le podrán hacer rico ante el Creador de cielo y tierra? ¿Y qué cantidad debe atesorar para comprar una porción de vida eterna?

¡Qué preguntas tan estúpidas! El hecho de intentar responderlas supondría caer en su trampa.

Supón que dos hombres sedientos, uno rico y uno pobre, se acercan a un pozo con un cántaro en la mano. Pero, mientras el cántaro del rico está lleno de oro y perlas, el del pobre está vacío. El rico, por no estar dispuesto a perder sus riquezas para llenar el cántaro, morirá de sed. El pobre, en cambio, saciará la suya y vivirá.

Para ser rico ante Dios no es preciso tener mucho de nada; ni siquiera de virtud, para escándalo de algunos. Para ser rico ante Dios lo único necesario es no tener nada salvo sed; una incontenible sed de Dios. Y negarse a saciarla con nada que no sea Él.

(TOP29L)

La Santa Misa y el Divino Protocolo