Evangelio 2018

11 octubre, 2016 – Espiritualidad digital

El Autor de la limpieza

limpiezaEs sorprendente que quien dijo: Antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley (Mt 5, 17.18), en casa del fariseo no se lavaba las manos antes de comer. Podemos imaginar el desconcierto del judío ante un rabí que quebrantaba la ley.

He recordado el himno litúrgico que proclamamos en la fiesta del Bautismo del Señor: «Mas por qué se ha de lavar el autor de la limpieza…». Jesús quebrantó la ley, no para despreciarla, sino para abrirla a un misterio mayor, al misterio que le daba plenitud: el del Hijo de Dios encarnado. Y si el fariseo no comprendió aquella provocación la culpa fue suya, porque cuanto Jesús hizo estaba anunciado en las Escrituras.

Comprendámoslo nosotros: una vez que el Hijo de Dios ha venido a la tierra, la limpieza del hombre no viene del agua, que no limpia sino la piel. Viene del Cristo, cuyo Espíritu se sirve del agua para entrar en el alma y allí se hospeda mientras el agua se evapora.

Vosotros limpiáis por fuera la copa, pero por dentro rebosáis de maldad. Ha llegado el que puede limpiarnos por dentro. ¿Le dejaremos entrar?

(TOP28M)

La Santa Misa y el Divino Protocolo