Liber Gomorrhianus

6 Octubre, 2016 – Espiritualidad digital

Los más pobres, y los mejor alimentados

pedir-panPedir pan es de pobres y de niños. Si alguien te despierta a las dos de la mañana para decirte: Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje, te da a entender que tanto él como su amigo están bastante necesitados. El rico no pide si no es por una urgencia; la visita se ha presentado sin esperarla, y te suplica que le prestes una botella de rioja con la promesa de comprarte otra al día siguiente. Pero alguien que te pide pan a las dos de la mañana está realmente famélico.

Qué curioso. En el orden material, el pan es lo más sencillo y pobre que alguien puede pedir para alimentarse. En el orden espiritual, sin embargo, pedirle a Dios el Pan de vida en medio de la oscuridad de la fe es pedir el alimento más sublime e inmerecido. Sin embargo, una vez que el alma ha gustado sus delicias, lo llega a necesitar con tal fuerza que se siente pobre y niña, y es capaz de quedar sentada a las puertas de la casa de Dios toda la noche, hasta que Él abra y la alimente.

Comulgad todos los días, y entenderéis.

(TOP27J)

La Santa Misa y el Divino Protocolo