Evangelio 2018

2 octubre, 2016 – Espiritualidad digital

Inútiles, pero muy amados

siervos-inutilesHay personas que emplean horas y horas en atender a los pobres, pero luego se creen los ministros de asuntos sociales de Dios. Otros educan a una prole numerosa, pero después se sienten más patriarcas que Abrahán. También hay quien pasa horas y horas ante el sagrario, pero en el fondo se cree el guardaespaldas de la Eucaristía. Ya se ve que no basta con hacer cosas buenas…

Por eso me fascina lo que dice Jesús. En boca de un criado que ha cumplido a la perfección con su trabajo pone estas palabras: Somos siervos inútiles. Cualquiera diría que el trabajo de un criado es útil. Y lo es. Pero no el de quien sirve a Dios. Porque Dios no te necesita para nada. Lo que tú haces lo podría hacer Él mucho mejor que tú: podría educar a tus hijos, podría alimentar a los pobres y mandar a los ángeles que custodiasen el sagrario. Si te pide a ti que lo hagas no es porque piense que vas a hacerlo como Él lo haría, sino para darte el privilegio de servirle. Y mucho arriesga con ello, porque, a decir verdad, somos bastante inútiles. Sin embargo, Él nos quiere tanto…

(TOC27)

La Santa Misa y el Divino Protocolo